jueves, 24 de marzo de 2011

Demuestra tus sentimientos

Una flor que se abre, el beso de una persona que quieres, un abrazo, una llamada en el momento oportuno, un que tal de esa persona en el momento menos esperado, una mirada cómplice,...Todo en la vida son detalles.

Los grandes acontecimientos nos deslumbran tanto que a veces nos impiden ver esos pequeños milagros que nos rodean cada día.

Todas las relaciones se basan en detalles. Nadie espera que cruces el océano por él, aunque probablemente sí que le hables el día de su cumpleaños. Nadie te pedirá que escales un monte para probar tu amistad, pero sí que le visites durante unos minutos cuando sabes que está enfermo. Nadie te pedirá que rechaces algo importante para ti para probar nada, pero si que estés a su lado cuando lo necesite...

Hay quienes se pasan el tiempo esperando una oportunidad para demostrar de forma heroica su amor por alguien. Lo triste es que mientras esperan esa gran ocasión dejan pasar muchas otras, modestas pero significativas. Puedes pasar la vida esperando a que la otra persona necesitara una donación de un riñón, aunque se quedó esperando que le devolvieras la llamada. Puedes esperar a regalarle algo muy caro, pero se quedo esperando a que le escribieras unas lineas bonitas,...
Se piensa a veces que la felicidad es como que te toque la lotería, un suceso majestuoso que de la noche a la mañana cambiará una vida miserable por una llena de dicha. Esto es falso, en verdad la felicidad se basa en pequeñeces, en detalles que sazonan día a día nuestra existencia.
Nos dejamos engañar con demasiada facilidad por la aparente simpleza. No desestimes jamás el poder de las cosas pequeñas: una flor, una carta, un abrazo, una palabra de aliento, unas cuantas líneas en una tarjeta.... Todas estas pueden parecer poca cosa, pero no pienses que son insignificantes. En los momentos de mayor dificultad o de mayor dolor se convierten en el cemento que une los ladrillos de esa construcción que llamamos relación.

La flor se marchitará, las palabras se las llevará el viento, pero el recuerdo de ambas permanecerá durante mucho tiempo en la mente y el corazón de quien las recibió.
¿Qué esperas entonces? Escribe esa carta, haz esa visita, levanta el teléfono!
Hazlo ahora, mientras la oportunidad aún es tuya. No lo dejes para después por parecerte poca cosa. En las relaciones no hay cosas pequeñas, únicamente existen las que se hicieron y las que se quedaron en buenas intenciones... Sorprende a esa persona, sácale una sonrisa, demuéstrale que es importante para ti y que de verdad te importa...

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