viernes, 29 de julio de 2016

Distinta, siendo la misma.

Hace tiempo que no escribo, y las palabras se me atascan en el pecho. Palabras, gritos y lágrimas envasadas al vacío.
He estado inmersa en un mar profundo de pensamientos, que hoy no tienen lógica. He estado encontrando el valor de las palabras. Sabiendo como decirlas, encontrando el momento y las expresiones adecuadas. Llegando al equilibrio con el silencio.
Hoy soy un personaje lleno de recuerdos.
Hoy escribo dejando afónicos a mis sentimientos, a todo lo que soy, a todo lo que llevo guardado.
Hoy estoy aquí de nuevo.

Hoy tengo que reconocer que no me he peinado. He pensado que al desorden de mi corazón, le hacía falta ir conjuntado con la rebeldía de mis rizos. Y en esas estoy...
No puedo dormir. Voy a la cocina y me preparo un té. Es solo una excusa para seguir embelesada en mis historias. Son las 3:42 h de la mañana. Me quedo mirando a través de la ventana, contemplando la infinidad de estrellas, y siento frío. Hoy hago frío...
Soy de esas que se quedan hasta las tantas por seguir hablando. De las que tiene un día malo, y la paga con la persona equivocada. De las que tienen historias innormales. De las que no se entiende ni a ella misma, pero sabe perfectamente lo que quiere y necesita. De las que encuentra algo bueno en las personas. De las que canta en la ducha, y se inventa las canciones en ingles. De las que eso de disimular no se les da nada bien, y las despedidas le dan miedo. De las que dejan huella. De las que necesitan alejarse de vez en cuando para encontrarse. De las que no pueden vivir sin hacer locuras. De las que necesitan abrazos largos. Soy de esas que se exponen demasiado en cuestión de sentimientos. Soy de las aficionadas a las historias de amor apasionadas e imposibles. Soy de las que piensa que la vida hay que practicarla, exprimirla, experimentarla. Soy de las que nunca se ha enamorado. Quizás alguna vez mi corazón se ha detenido con algún "adiós" o con algunos besos, pero solo fueron simulacros para este músculo que sigue latiendo. Soy de las que buscan la "magia", el "feeling", la "chispa", la "tensión", llamalo como quieras. Eso que debe existir entre dos personas, que no siempre está y nos empeñamos en tener. Eso que solo cuando está, perdura a pesar del tiempo, las circunstancias y la vida. Ese "yo que sé", que "que sé yo", pero que te engancha. Soy de las que cuando llevan acumulados tantos desencuentros, cierran caminos. Pero también de las que, cuando se empeña en algo, aprende a abrir senderos secundarios, pedregosos y llenos de curvas. Soy de las que se enamoran de los momentos. Soy investigable, descubrible, experimentable. Soy, como dicen muchos, rara. Soy, como digo yo, distinta siendo la misma.

Hoy sigo con mi vida, sin poder dejar de venir una y otra vez a estas lineas a encontrarme. A encontrar cada uno de mis momentos favoritos. A encontrar a mis personas favoritas.
Hoy quiero encontrarte a ti también y que formes parte de esta locura que soy. ¿Te atreves?

"Solo somos coordenadas distintas en un mismo mapa"

sábado, 7 de noviembre de 2015

¿Como se llena un corazón?

Hoy me paro porque ha pasado mucho tiempo. Conté cada segundo, cada minuto, cada hora... Luego se convirtieron en semanas y meses, y dejé de contar. Y en el proceso, dejé de aferrarme a un sinfín de sentimientos. Los dejé libres y pude respirar sin notar tristeza.
Y entonces aprendes y te acostumbras a vivir sola. Esa es la palabra. Eso es lo que me define después de tantos momentos.
Estoy sola en una calle de Madrid, sentada en un bar, con una cerveza, un boli y un taco de servilletas llenas de ideas, tachones y dibujitos. Estoy sola conmigo.  Algo que por momentos me incomoda. Indagar en mi realidad personal. Buscarle sentido al cajón-trastero de mi cabeza, lleno de vivencias marcadas con las frases: "Ya lo comprenderás" o "Resolver más tarde". Lleno de historias guardadas en lugares especiales y exclusivos. Lugares marcados de forma inconsciente.
La vida siempre tiene planes distintos a los que nosotros hacemos. Puedes planear con la cabeza, con el corazón o con un montón de sueños, que la vida lo cambia todo, para darle el sentido que necesitas, no el que tu quieres que tenga.
Por eso, y a pesar de los planes de la vida, te guardé.
Guardar no es olvidar, es colocar en un lugar seguro aquello que quieres encontrar siempre. Aquello que por lo que supuso, ya forma parte de ti para siempre.
No estaba segura de recordarlo.
Ha pasado demasiado tiempo y a veces tu imagen era difusa.
Hoy vuelvo a verlo todo, a sentirlo todo. Miles de detalles que me pellizcan viva. Miles de detalles que a la mayoría no les afectan. Miles de detalles que llenan el corazón.
A veces historias con finales ya escritos, te hacen feliz. A veces llega sin avisar y se va de la misma manera. No sin antes revolucionar todo a su paso. A veces, ocurre que las historias solo tienen cabida en tu corazón. Que la persona no llega en el momento adecuado. Que las cosas no funcionan.
Pero solo a veces, descubrimos las vibraciones, las miradas, los destellos. Y solo a veces, aprendemos que si competimos contra el tiempo, perdemos.
Hoy me paro porque he reconocido historias pasadas. Hoy me paro porque aprendí que se puede querer sana y eternamente sin ataduras.
Hoy la palabra soledad tiene sentido y según en que momentos es buena compañera.
Hoy sola, en un bar de Madrid, dejo de sentirme estúpida y comienzo a reconocer sonrisas que creía perdidas. Hoy el corazón a vuelto a llenarse reviviendo detalles.
Hoy giraré a la izquierda, es el lado del corazón. Mi lado.
¡Camarero, otra cerveza, por favor!

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Como en una montaña rusa!

Y llegó.
Llegó ese momento.
Instante en el que el destino te pone ante esa situación que revoluciona tu razón y tu corazón. Instante en el que tu mente manda señales a tu cuerpo y este no responde con seguridad. Instante en el que tu decides si te montas o no en esta Montaña Rusa que es la vida. Miedo, incertidumbre, curiosidad, indecisión,...un sin fin de sentimientos te abordan.
Siempre he pensado en lo correcto, en aquello que debo hacer, en aquello que es lo mejor. Pero,... ¿lo mejor para quien? ¿Para mi o para los demás?. Da igual, el caso es que siempre he pensado demasiado. Y esta vez llegó el día en que no sé de que manera, como o porque he dejado de pensar. La vida me ha puesto ante esa situación inesperada. Esa situación que me ha hecho dar el paso de sentir y montarme en esta atracción a la que tanto respeto le tenía. Esta vez he decidido subirme. Esta vez no quiero tener la sensación de que he dejado pasar algo importante.

Empieza el nerviosismo, el pánico y la adrenalina alcanza su punto cumbre. Y siento ganas de gritar.
Siento una euforia y una alegría inesperada. Y una vez que acaba el recorrido me tiemblan las piernas y el corazón me late a una velocidad de vértigo. De pronto, me sorprende el momento en el que quiero repetir y no parar de sentir esa revolución de sentimientos.
Sin darme cuenta, he aprendido a escuchar lo que quiero. He aprendido a pensar en mi. He aprendido que es mejor sorprenderte que decepcionarte por crear expectativas. He aprendido a arriesgar y por eso últimamente vivo de momentos. Momentos que no quiero que se escapen.
He saltado sin paracaídas, me he tirado a la piscina sin a penas agua, me he lanzado al vacío.
No he perdido a penas tiempo en valorar las consecuencias, simplemente esta vez he dejado que las consecuencias me buscaran a mi. No he perdido a penas tiempo en pensar, solo he sentido. No he perdido a penas tiempo, porque no lo he tenido. Todo ha pasado demasiado rápido. Todo ha surgido sobre la marcha. Porque todo lo que planeas en un primer momento, se desmonta en el segundo que empiezas a sentir y te dejas llevar. Se desmonta en el segundo que escuchas más a tu corazón que a la razón. Se desmonta porque no podemos controlar lo que podemos llegar a sentir. Y yo he sentido que había algo mágico en cada instante. He sentido que esta vez debía subirme y aprovechar cada ráfaga de aire, cada suspiro, cada despedida. He sentido sensaciones importantes.Y he tenido la certeza de que cada momento ha sido real, a pesar de lo rápido que ha pasado y lo lejano que parece todo hoy. Pero también he sentido que con cada hecho en sí, perdía un billete. Un billete para volver a subir a este "cacharro loco". Aún sabiendo que estaba aprovechando al máximo cada segundo, he sentido que perdía una oportunidad. Una oportunidad de volver a vivir este torbellino de sensaciones. He sentido que un trocito de mi se marchaba con cada decisión.

Solo sé que la vida tiene su propia lógica. Que todo tiene su lugar, su momento y su hora. Solo sé que no me arrepiento. Que es una de las mejores cosas que he hecho en mucho tiempo. Solo sé que la vida es mágica y hay que aprender a verla. Solo sé que después de montarme en esta Montaña Rusa con miedo y mil dudas, me he bajado con ganas de volver a subir.
Solo por el hecho de haber sido feliz, ha merecido la pena.
Pase lo que pase, siempre...hasta mañana ;-)

viernes, 23 de mayo de 2014

Vivir de puntillas.

Hoy mi pulso se ha acelerado y mis dedos han empezado a danzar espontáneamente sobre el teclado. Y de nuevo, como cada vez, esa sensación de desnudez me inunda. Mas allá de enseñar la piel, es el descubrir todo lo que tengo dentro. Sacar lo que me remueve. Incluso a veces me da pudor. Pero el hecho de mostrarme, me hace ser consciente de ciertos sentimientos. Me hace ser consciente de que el remitente y el destinatario de cada palabra, es la misma persona.
Fueron y son cartas a mi misma.
A veces tengo la sensación de vivir en una interminable partida al juego de la Oca. Intentando hacer
bien las cosas y conseguir mis objetivos. Y de repente, ¡hala!, de nuevo a la casilla de salida. Y cuando por fin parece que llegas a la meta, me sobra un punto y me toca rebotar eternamente.
Tropezar y sentir las dificultades. Caer y volver a empezar. Nada tendría sentido si no fuera así.
Todo es necesario, aunque demasiadas veces no lo entendamos. Tan necesario como escuchar.
Escuchar tus exageraciones, tus teorías.
Escuchar lo que ni tu mismo crees.
Escuchar tus excusas e incluso tus verdades.
Escucharlo todo, hasta lo que no dices.
Me hago muchas preguntas. La mayoría consigo contestarlas con bastante soltura. Pero luego están esas cuestiones que te hacen reflexionar...
¿Te da miedo ser feliz?
No parece muy complicada... En un primer momento contestas rápidamente: No. Pero por alguna extraña razón, después de dar tu respuesta, la pregunta sigue rondando en tu cabeza. Parece que no te quedas conforme. Y empiezas a pensar en todo aquello que te hace feliz o todo lo que te haría feliz.
Piensas en lo que haces y en lo que no te dejas hacer. En las cosas que sabes y en aquellas que no deberías saber. En lo que no sabes y en lo que puedes imaginarte.
Oyes pasos en tu cabeza. Notas sombras y luces en tu corazón. Son acordes y sonidos de lo que eres.
Te miras en cualquier reflejo, con la esperanza de encontrar una respuesta verdadera.
Buscas aquello que te pertenece. Aquello en lo que puedas reconocerte.
Un monólogo interno poco profundo y cada vez mas rendido.
Entonces, empiezas a dejar de pensar y aprendes a mirar. Aprendes a escuchar en todas las direcciones. Aprendes a apreciar el silencio y a respetar los ritmos. Aprendes a ver tus vacíos.
En ese momento entiendes que no quieres ver que a veces solo ves huecos, ni oír que solo oyes silencios. Que por no perder, muchas veces no quieres sentir, o no sabes sobrevivir a lo que realmente sientes.
Entonces entiendes que tienes una respuesta mejor: "NO, no me da miedo ser feliz. Me da miedo ser mala, o mejor dicho, no ser lo bastante buena. Me da miedo ser egoísta, torpe, intolerante. Me da miedo no ser yo, renunciar a mis principios o descubrir que no los tengo."
Por esa razón muchas veces vivo de puntillas.
Por eso y por muchas mas cosas, te he encontrado y he intentado que no me veas. Te he mirado y he parecido fría. Te he sentido y he construido un muro.
No me da miedo ser feliz, me da miedo sentir que no lo soy.

Lejos de parecer arriesgado, me hago grande, sonrío mucho y me dan igual las arrugas. Voy y vengo, me paro y noto que he vuelto a sentirme viva.
Si pudiera materializar lo que aprendo, colocaría abajo las enseñanzas que aun perduran y arriba las que hay que recordar de vez en cuando.
Lejos de parecer arriesgado, el aprendizaje esta resultando un renacer.
Lejos de parecer arriesgado, siento que vivo de puntillas dejando huella.
Porque parezco dura..., pero porque no sabes como beso ;-)

martes, 13 de mayo de 2014

Sueños sin rostro.

Lo extraño es que no puedo verte la cara.
Estoy sentada a la orilla de una piscina, contemplando la luna. No hace frío, la temperatura es agradable, por eso llevo una ligera chaqueta de lana. El agua está templada. Dan ganas de remojarse y nadar un rato.
Mis pensamientos se expanden. Igual que vienen, se van. Y en medio del silencio, una voz me pregunta si puede sentarse junto a mi. Sin mirar, digo que si.
Te sientas. No nos conocemos, pero comienzas a hablarme como si ya nos hubiéramos visto mas veces. Como si no fuera la primera vez. Y yo contesto con la misma confianza que tu me hablas. No tengo reparo en responder a todo lo que me preguntas, igual que lo haces tu.

El caso es que te miro un par de veces, pero no consigo verte la cara. Lo extraño es que sin verte, todo me parece muy sincero. Lo extraño es que sin verte, me encantaría fotografiar tu sonrisa.
Y sin despedirte, desapareces.

Increíble como la mente puede crear sueños tan reales y a la vez tan locos. Como el subconsciente transforma lo que pensamos y sentimos en un momento. Un momento de sin sentido, o con un sentido que no logramos comprender.
Te he visto antes, pero no lo recuerdo.
Puede que no sepa lo que esta pasando de inmediato. Me siento agusto, cómoda, me quedo ahí a ver que pasa, y de pronto, pienso que si es lo que quiero, o puede que ya lo supiera y no me he dado cuenta antes. Siento que es lo que necesito.
Tus ojos y mi ojos se fijan, pasa y todo sucede.
Puede que con el paso del tiempo se demuestre que tenia razón desde el primer momento. Puede que antes sintiera que me faltaba algo, y ahora me siento plena. O puede que todo se derrumbe y quede en un simple recuerdo.
Esperar lo mejor, no lo convierte en realidad, aunque tampoco hace que sea falso.Yo confío y espero lo mejor siempre. Necesito creer. Necesito pensar en la verdad, aunque me decepcione una y otra vez. Si no esperas nada, no te decepcionas. Si no esperas nada, no tiene sentido esperar.
Aunque a veces, te cansas de esperar. Te cansas de esperar una respuesta o una pregunta, una explicación, una señal, una palabra. A veces dejamos escapar cosas, por cansarnos de esperar.
Sueños inentendibles, que intentas entender.
Creo que es el miedo subconsciente a tirarme.
Esa sensación de solo querer hablar sin llegar a ningún lugar y sin expresar mas de la cuenta. No querer decir u oír nada que estropee la conversación. No expresar lo que siento de verdad.
Parece que si no lo cuentas, no importa, no existe. Si no lo dices, se irá. Y si sale mal solo lo sabrás tu.
¿Merece la pena? Es la pregunta que recorre una y otra vez mi pensamiento, y no llego a ninguna respuesta.
El problema no es el miedo, es la decepción. El problema no es caer, es tener que volverte a levantarte. Es comenzar de nuevo. Es encontrar otra vez ese instante en el que sientes lo que necesitas. El problema es volver a confiar en tu instinto.

Ojala existiera ese lugar con el que tanto sueño, y nunca encuentro. Donde el tiempo va despacio para disfrutar de las cosas buenas y aprender el significado de las malas. Donde las señales existen. Donde el amor no duele y es correspondido. Donde las palabras se dicen y el miedo no importa.
El lugar donde te espero y llegas, donde te hablo y contestas, donde te beso y me besas.
Creo que algún día me convenceré que no sé muy bien a donde voy, pero llegaré.
Quiero abrazos, besos, caricias y palabras sinceras.
Quiero fotografiar tu sonrisa.
Creo que el destino nos ha traido asta aquí para estar juntos, y no lo estamos. Hago mi camino, pero aun estoy soñando. El problema radica, cuando te das cuenta de que todo ha sido un sueño, y la realidad inunda de nuevo tu espacio.
Todo termina. Vuelta a la calma. Pero sigues apareciendo en mis sueños. Sueños sin rostro.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Sueño: lo que crees es lo que creas.

Tras una máscara salgo a la pista de baile.
Una sala llena de gente y luces. El ambiente es de película. Mi disfraz y los complementos, me hacen sentir una princesa de cuento. La máscara, es la que me protege de todos.
En realidad no ves a nadie, solo intuyes. Solo estoy esperando a que él llegue. Espero ese cruce de mirada entre disfraces y mas disfraces. Ahí está. No nos conocemos. No nos hemos visto. Solo nos hemos observado, y he sentido.
Se acerca y coge mi mano sin dejar de mirarme, para comenzar a bailar. La música comienza a sonar. Vamos acompasando el paso, mirándonos a los ojos y sonriendo. Giramos y giramos. Me siento cómoda, libre y protegida. Solo estamos tu, yo y la música.
Estamos bajo dos máscaras, y la sinceridad no se pide, se supone. Simulamos ser quien no somos, o somos quienes somos, fingiendo lo que realmente parece que somos.
Las palabras son importantes, pero si no van acompañadas de algo mas, se quedan en ese fingimiento.
Me susurras algo al oído. Seguimos bailando. Disfruto del momento, pero llega a mi mente ese instante en el que nos quitemos las mascaras. Ese instante en el que nos miremos sin artificios de por medio. Ese instante en el que nos descubramos.
Un escalofrío recorre mi cuerpo. Las preguntas en mi mente se vuelven recurrentes. Miles de "porques" y cuestiones sin respuestas. La música termina, y nos quedamos uno frente al otro. Un silencio incómodo se apodera del ambiente, llegó el momento...

Me dejo llevar. Me niego a pensar que todo a sido en vano, que apareciste para desaparecer de nuevo, que no hay nada.
Pero al mismo tiempo aprendo de mi, de la situación, de las circunstancias.
Siento que todo es por algo o para algo. Siento que hay "algo" que nos une.
Aunque una vocecilla interior me repite constantemente que pase pagina, que me olvide y deje pasar esta estación. Que abandone el tren y siga caminando.
Con frecuencia, sentimos que nos falta algo, miedo que nos paraliza, aspectos de nosotros o de nuestra vida que nos gustaría cambiar o mejorar, sensaciones que nos gustaría resolver.  Nos creamos obstáculos porque nos da miedo llegar a los sitios que hemos soñado.
Cumplir los sueños da miedo, porque estamos acostumbrados a lidiar con las dificultades, pero no a recibir regalos de la vida. A veces somos demasiado vulnerables.
No sé en que momento comencé a mirarte de forma distinta.
No sé ni tan siquiera que sientes tu. Si me ves con otros ojos o soy una más de este baile de máscaras.
Solo hago suposiciones y conjeturas, pero no sé que pensar, que hacer, que sentir,...
Me gustaría que al quitarnos las mascaras, nos hiciéramos todas aquellas preguntas que nos rondan y que la sinceridad no se suponga, sino que sea real. Que por una vez, seamos valientes. Que no huyamos de las preguntas comprometidas. Que digamos todo lo que tengamos ganas de decir.
Me gustaría por una vez, dejar atrás las indirectas y los sobreentendidos.
Me gustaría que surgiera. Me gustaría que por una vez, algo saliera bien.

"Ahora todo está al revés, como si el exterior fuera un sueño, y lo de aquí dentro fuera un mundo real"
Sentirte parte de algo o de alguien.
Hablo de algo real. Una red, una conexión, un vinculo.
...dos extraños que se quitan las mascaras. Dos personas que están perdidas y que se encuentran en medio de un laberinto. Dos personas que se miran y sienten. Y al desaparecer las barreras que les habían hecho conocerse, comienzan a caminar.

La felicidad está en encontrarse a uno mismo. Llegar a aceptarse y conocerse, son los pasos previos y necesarios para ser feliz. La felicidad no es una meta, es un perfume. El perfume de cualquier momento inolvidable. El perfume de las cosas bien hechas.
Camino, embebida en mis pensamientos, sin el propósito de llegar a ningún sitio. Pero suele suceder, que aunque no te lo propongas, los senderos acaban llevando a alguna parte.
Me siento perdida, pero tomo nota de todo lo que veo y oigo, de todo lo que busco, de todo lo que siento, con la esperanza de encontrarme. Con la esperanza de mirarte y que sonrías. Con la esperanza de que sientas.
Camino, pero el cansancio se apodera de mi. Mis ojos comienzan a cerrarse. Me acurruco y entonces comienza mi sueño...Comienzo a creer en lo que creo.

"El sentido de la vida no se pierde en un solo día, ni lo encontrarás antes de que caiga la noche" Alex Rovira y Francesc Miralles.

viernes, 25 de octubre de 2013

Lo mejor de nuestro reto.


"Cuando tengas ganas de renunciar, recuerda cuales fueron los motivos que te hicieron llegar hasta ahí"

Te paras en seco. 
Miras a tu alrededor y no ves a nadie. Se acabó una etapa importante de tu vida. Se terminaron aquellos momentos en los que todos los días eran fiestas, planes y risas. Ahora tienes a gente importante lejos. Ahora a veces miras y no ves a nadie.
Cada uno un camino. Cada uno una experiencia. Cada uno una historia.
Te paras, y echas de menos.
Lo mejor de todo esto, es que os seguís apoyando en la distancia.

Se supone que tenemos que disfrutar el camino, tener ilusión por haber elegido este reto, recibir cada día con ganas y conseguir los objetivos propuesto en las mejores condiciones y con la mejor preparación. Y así es. Pero la mayoría de las veces nos equivocamos en como afrontar el proceso.
Nos equivocamos y centramos toda nuestra atención en la fecha clave, en el resultado que vayamos a sacar. ¿Lo lograremos, no lo lograremos?. Hacemos que estas preguntas y preocupaciones se apoderen de nosotros. Hacemos que esa incertidumbre y ese miedo, poco a poco, a medida que se acerca el temido día, se vaya haciendo mas poderoso en nuestro interior.
Nos equivocamos, porque a veces, las metas pesan demasiado sobre nosotros. La importancia de nuestras expectativas hacen que deseemos lograr con cierta rapidez los objetivos, y la posibilidad del fracaso y la decepción nos inunda y nos atormenta.
A veces no tenemos en cuenta o no somos conscientes de la dureza a la que nos vamos a enfrentar. No sabemos los esfuerzos que tendremos que hacer, y si serán suficientes para garantizar nuestro éxito. 
A veces, hacemos o nos hacen suposiciones alegres sobre nuestro futuro, nos ilusionamos montando castillos en el aire, e idealizamos lo que estar por llegar. 
Es fácil fijarnos objetivos, pero lograrlos es otra historia. 
Pero resulta evidente, que no debemos renunciar a lo que deseamos, por muy elevadas que sean las metas. Sin embargo, debemos tener en mente que lo importante no es solo conseguirlas, sino también el haber luchado por alcanzarlas. 
No todo se puede hacer realidad, pero si nos va a ayudar a mantener la motivación y el impulso necesario para superarnos.

Estamos viviendo una experiencia compartida en la distancia.
Estamos todos los días intentando superarnos.
Estamos todos los días luchando por alcanzar una opción. Esa opción que nos permite quedarnos en nuestro país, con los nuestros. La opción que nos haga no tener que coger un vuelo, y salir lejos.
Te consuela pensar que hay mas gente en tu misma situación, como dice aquel refrán: "Mal de todos, consuelo de tontos". En situaciones de tal ansiedad, se cumple a las mil maravillas. Y no solo por el consuelo que sientes, sino por el apoyo que recibes.
Lo mejor de todo esto son los lazos que se crean o que se refuerzan.
Lo mejor es la comprensión, las escuchas, los entendimientos, los consejos.
Lo mejor son esas llamadas de desahogo. Esos mensajes de animo. Esas miradas y gestos de: "no te preocupes, te entiendo, yo estoy igual. Pero tenemos que seguir".
Lo mejor son los pilares de apoyo que tenias o has encontrado. Aquellos que te refuerzan y te animan a seguir adelante. 
Lo mejor es no tener que decir nada para que te entiendan, para recibir un abrazo cuando lo necesitas o las palabras adecuadas en el momento preciso.
Porque a pesar de ser duro y sacrificado, y aunque está la posibilidad de no alcanzar lo que buscamos, habremos llegado juntos hasta aquí. Porque si no lo conseguimos, lo habremos intentado. Porque si no lo conseguimos, buscaremos otro camino en el que reinventarnos.
Lo mejor de nuestro reto, es tenernos.
Sé que el estres, los llantos, los ánimos, las noches en vela, los agobios, las escapadas y los cambios de aires, merecerán la pena, lo consigamos o no. 
Gracias por estar lejos, pero cerca.

"Aún mas importante que alcanzar la meta, es luchar por dirigirse a ella..." - Carlos Dómine.

viernes, 4 de octubre de 2013

No quiero dar todo por perdido.

Estoy en un pasillo oscuro. Una luz verde parpadea al final, y solo escucho a gente gritando. El suelo parece inestable y empieza a moverse a cada paso que doy. Todo se llena de agua y de repente...
Despierto bruscamente, y estoy en mi habitación, a oscuras, y con la respiración acelerada como si acabara de correr los 100 metros lisos. Todo parece difuminado en una nube espesa de confusión.

Ya está amaneciendo, decido abrir la ventana, despejarme y respirar un poco de aire.
Es un día normal, de esos sin ningún presagio. Un poco gris, amenazando lluvia, pero sin terminar de llover. Me ha costado levantarme de la cama. Hoy no soy capaz de moverme con soltura. Estoy bloqueada y eso me impide evolucionar. Perdida, y eso me impide reconocer el paisaje que me acompaña.
Hoy no brilla el sol, las cosas no han cambiado, todo sigue igual, pero me siento incompleta. Como insuficiente y extraña. Es un día de esos en que abres los ojos, y no sabes por qué razón o que fuerzas se han asociado, pero todo lo ves relativamente oscuro.
No puedo evitar hacerme preguntas.
No puedo evitar negar lo que es evidente.
No puedo evitar crear una coraza. Crear una burbuja, y el miedo aparece cuando veo peligrar dicha burbuja, cuando creo que se producirá un cambio que puede desestabilizar mi seguridad.
Aunque muchas veces parece que controlo la situación, dentro de mi me encantaría salir corriendo. Desaparecer y observar mi mundo, sin mi.

Pero aquí sigo esperando que las palabras vengan solas y que intenten explicar algo que ni yo misma entiendo. Que me consuelen y me hagan sentir mejor.
Sigo queriendo soñar que todo es mejor de lo que es, y que alguien de verdad me entiende. Sigo queriendo que haya alguien muy cerca o muy lejos de mi, que siempre estará dispuesto a darme la mano.
Seguramente esto sea lo de siempre, ilusiones que yo misma creo, porque no quiero dar todo por perdido.
No quiero dejar de ser una loca soñadora. No quiero perder la ilusión por un amor. No quiero volverme fría y calculadora, quiero seguir viviendo la vida con pasión a pesar de estos días de "tristeza". No quiero dejarme llevar por lo fácil.
Quiero seguir hasta el final siendo la misma, aunque a veces me cueste y sienta que soy difícil. Aunque a veces me aisle en busca de energía, esa que necesito a veces para ser fuerte. Aunque a veces me sienta perdida.
Necesito un respiro, porque quizás todo esto me está superando. No estoy acostumbrada a esta monotonía. Me siento encerrada. Demasiada rutina. Demasiada tranquilidad.
Sé que la mayoría de las veces hay que vivir las cosas de forma lenta, y disfrutar de como llegan y se acomodan, pero estoy cansada de esperar. No busco el amor ni la conquista, solo me dejo seducir por el destino. Pero el destino parece gris, como el amanecer de este día.
Puse mis ilusiones de nuevo, en algo que se estrelló demasiado pronto. Dos mundos que parecen haberse rozado, pero que no se tocan.
Solo estoy ahí. La opción final que siempre estará ahí, pero que nunca llega a ser nada.
Hace poco leí una frase: "Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar." Paulo Coelho.
Quizás es eso, miedo al compromiso, miedo a romper la burbuja, miedo al fracaso.
Soy consciente de la tremenda batalla de sentimiento que hay en estos momentos rondando mi cabeza. Pero no tengo la menor duda, de que solo es un mal día. Que mañana a pesar de que amanezca otro día gris, me levantaré con una sonrisa.

Necesito que me mires y no pronunciemos ni una sola palabra. Quiero que llegue ese día en que un escalofrío recorra mi cuerpo, cuando termines en mi cuello con un beso como broche final. Quiero que llegues.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Una sensación agradable.

Hay cosas que no puedes explicar, que ni siquiera puedes intentar explicar. No sabes por donde empezar, si abrieses la boca, todas tus palabras se enredarían de tal forma, que formarían un nudo gigante sin sentido.
Pero creo que las cosas sencillas, no necesitan demasiadas palabras, no necesitan explicación ni comentarios.
Si estas aquí, es por simple curiosidad, o porque el aburrimiento ha alcanzado la cima jeje. Pero ya que has entrado, quizás merezca la pena. :-)

Piensa en alguien. Ese alguien importante, cercano o lejano, pero que te saca una sonrisa cuando le recuerdas. Alguien a quien quieras decirle cosas que a nadie mas le hayas dicho. Alguien que haya estado en lo bueno y en lo malo, o simplemente que haya estado. Alguien a quien tengas ganas de abrazar, y permanecer así varios minutos sin necesidad de nada mas.

¿Por que no lo haces?, es decir, ¿por que no le dices lo que significa para ti sin necesidad de que sea su cumpleaños, un aniversario o cualquier otra celebración? ¿Por que no siempre decimos las cosas importantes? ¿Por que la mayoría de las veces nos damos cuenta de lo que tenemos cuando lo hemos perdido o está lejos?
Quizás queda mas "momento película", decir todo en el ultimo instante, justo cuando estamos a punto de perder.
Pues bien, a mi me gustan los momentos de "no película". Me gusta decir lo que siento, cuando lo siento, sin venir a cuento la mayoría de las veces. Dando un paseo, tomando un refresco, bailando... O cuando leo, escribo o escucho música y me viene ese alguien a la cabeza. Me gusta apurar la noche, el día, la compañía y el sonido de las voces de quienes me acompañan.
Y seguramente pille a esa persona por sorpresa, y piensen a que vienen esas palabras, en ese momento...
Viene a que estamos en la vida real, y no en una película. Viene a que no estoy dispuesta a esperar el momento de perder o alejarme de alguien para decirle que es importante. Amigos/as, familia, parejas o amores imposibles...todos necesitan sentirse importantes en algún momento.
No quiero darme cuenta tarde, a eso vienen esos momentos que muchos catalogan de "ñoños". No quiero dejar sin dueños a estos sentimientos, porque aunque son mios, también pertenecen en parte a por quien los sientes.
No tengas miedo de las reacciones, las contestaciones, el que pensaran, o si son correspondidos o no.
Saber lo que significas para alguien, siempre tiene poder de respeto y alegría.

Piensa de nuevo en esa o esas personas del principio... Llámala, escríbele o si la tienes cerca, dile todo aquello que necesites decirle, antes de que sea tarde o se aleje. Sacale una sonrisa en el momento mas inesperado. Que no digo que en fechas importantes no haya que hacerlo. Pero es lo que todos esperamos. Si un miércoles por la noche a las 3 de la mañana mientras estudiar, te apetece decirle algo a alguien, ¿por que no lo haces?...seguro que solo piensas en excusas. Hazlo.
Alegrarle el día a ese "alguien", es fácil.

Piensa en esa persona importante, y si soy yo, luego nos tomamos unas copas y me cuentas. ;-)
Porque hay cosas que no puedes explicar, pero hay muchas otras que no deberías esperar a explicarlas.
Tengo una sensación agradable. Proponme la ultima copa en uno de esos locales que nunca cierran. La última...esa necesidad de alargar un poco mas el fragmento de tiempo en el que nos encontramos. Abrazos mas largos que a la llegada, dos besos cuyo detalle al detenerse mas en las mejillas lo significan todo. Sensación de complicidad, de afecto compartido. Sensación de que en ese instante, eres importante para alguien.

martes, 3 de septiembre de 2013

Decidir, esperar, buscar.

"Jamás nos mentiremos... Escúchame bien, eso implica algo mas que ser sincero... En este mundo, mucha gente es falsa... Las mentiras te rodean, saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad, vale mucho... Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad..." (Albert Espinosa -  Brújulas que buscan sonrisas perdidas)

Hay ciertas cosas en la vida que ocurren tan esporádicamente, que cuando llegan, hay que prestarles una atención especial. No se puede vivir todo. Lo importante es vivir lo esencial, y cada uno consideramos esencial una cosa.

Me dan miedo las películas de miedo. Nunca las veo sola. No me importa ver aquellas de intriga en las que te llevas pequeños sustos, pero las de miedo con espíritus no. A los asesinos se les detiene, pero a los espíritus no. En realidad lo que me da miedo, es lo incontrolable...
Sin embargo, he visto mas de 20 veces "La casa del lago". Me fascina ver como la vida de dos personas tan diferentes y tan iguales a la vez, se complica hasta que el destino y el tiempo finalmente les une.
Y controversias de la vida, ¿hay algo mas incontrolable que el tiempo y el destino...?, si lo pienso, también me da miedo...
Me doy cuenta de que todo aquello en lo que me he equivocado no ha sido una perdida de tiempo, todo me ha aportado algo y eso me hace tener buenas sensaciones. Sensaciones que me liberan.
Para mi significa libertad. Es poder expresar, desahogarme. Significa alivio y fortaleza. Poder soñar o tener miedo. Poder reír o llorar. Pero poder decirlo...
Hay veces en las que no me siento yo. Mi conducta no tiene mucho que ver conmigo, con quien soy, con lo que he sido hasta ahora. Hay veces que se explicarlo y otras que no encuentro las palabras adecuadas. Todo tiene algo de sin-sentido. Mi pensamiento y mi comportamiento no conectan. Aun consciente de ello, quiero ver a donde me lleva esta forma de dejarme llevar.
Siempre quedará la duda de si todo lo escrito es real o imaginario.
Mandar mensajes escondidos en palabras y que cada uno lo interprete a su manera. Pero poder hacerlo... No tiene que ver con el miedo de decir las cosas cara a cara. Tiene que ver con como cada uno recibe las palabras y las interpreta. Con como las frases, a cada uno nos remueve unos sentimientos. Con como nos sentimos identificados, o por el contrario, las mismas palabras significan cosas distintas.
Escapar de lo "normal" y entrar en otra dimensión. Huir de la realidad de todo el mundo y entrar en mi realidad, ¿o quizás es mi ficción?
No hay nada y sin embargo muchas veces me viene a la mente. Casi ni hablamos y a veces extraño cosas. No quiero dejarlo pasar, pero por cualquier razón, el destino y el tiempo no nos une. No es el momento..., pero ¿hay un momento para cada cosa?
No sé, si lo hay o no, solo voy a dejar que pase el tiempo y decida. Voy a dejar que si hay un momento llegue. Y lo voy a dejar, porque si hay un momento, cuando llegue, estaré ahí para aprovecharlo.

A veces nuestras oportunidades, deseos y sentimientos están en manos del tiempo y del "momento". Hasta entonces, seguiré mandando mensajes ocultos en palabras...¿realidad o ficción?

Ser consciente de que tienes personas que no te van a engañar, que siempre te vas a decir lo que sienten, a las que puedes recurrir siempre que lo necesites, es algo demasiado importante, ¿quieres formar parte de mi archipiélago de sinceridad?

miércoles, 24 de julio de 2013

Prestar atención a la vida.

Han surgido imprevistos y todo pasa a una velocidad vertiginosa. La gente corre a mi alrededor y solo escucho un ruido atronador. Vueltas y mas vueltas. Todo se derrumba y comienza el caos en mi cabeza. Tengo que gritar porque me cuesta hasta respirar.
Los imprevistos siempre tienen ciertos riesgos, y no nos queda mas remedio que asumirlos. No soy de esas personas que dejan pasar la vida, huyendo de la gente a la que quiere en lugar de afrontarla, apreciarla, valorarla y hacérselo saber. No me importa demostrar mis sentimientos. No me da vergüenza decir "lo siento", "gracias" o "te quiero".

Como he dicho en otra ocasiones, encontramos buenas excusas para no permitirnos amar, por miedo a sufrir, por miedo a que un día nos abandonen. Y a pesar de ello, amamos la vida, sabiendo que algún día esta nos abandonará.
Solo tenemos que vivir.
El tiempo pasa tan deprisa y tan despacio a la vez...
Tengo la impresión de que cada palabra es una tontería. Que todo es en vano. Que resuena en mi cabeza sin mas y que nada tiene sentido alguno. Tengo la impresión de que hablo sola, al vacío, y que mis palabras se pierden. Todo se difumina y esto no llega a ninguna parte.
Sin embargo, en general todo tiene sentido. El mismo sentido que encontramos cuando observamos con cautela. El mismo sentido que perdemos cuando nos desesperamos o no queremos mirar. Vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír, pero cuando prestamos atención, la vida nos ofrece señales asombrosas.
Tú, si tú. Tienes eso que tienen las personas a las que crees conocer. Esa esencia que tienen algunas canciones. Esas que oyes por primera vez y ya parece que las hayas oído antes. Esas son las buenas. Las canciones y las personas.
A pesar de la adrenalina que siento en estos momentos por el desorden en el que me encuentro, me da tiempo a observar. Me da tiempo a reconocer detalles, esencias,...señales.
Algunos pueden pensar que las señales son esas cosas a las que les damos demasiada importancia en un momento determinado, aquello que nos empuja a lo que realmente queremos en ese instante y no nos atrevemos a hacer, un producto de nuestro subconsciente para hacernos creer que sera lo correcto.
Aunque seria un razonamiento lógico, prefiero creer en las señales y lanzarme a lo que creo.

Resuenan recuerdos y entonces, por un momento, se detiene el tiempo. Todo resulta mas lento. Solo tengo que mirar al lugar correcto. Y de repente, aparece ante mi ese olor tan familiar. El olor del tiempo. Todos esos momentos que formaron y forman parte de mi (un papel impregnado en colonia, las primeras diapositivas, una flor que huele a pesar de estar marchita, un dibujo, medallas, cintas de cassette, cromos, tazos, canicas, decenas de cartas y notas,...).
Cajas llenas de tiempo y fechas.
Cajas que dentro del caos y la velocidad, me dan momentos de serenidad.
Cajas, llenas de lo que parecen "tonterías".
Mis tonterías, porque como dice Jane Austen "Las tonterías dejan de serlo cuando son realizadas de forma atrevida por gente con sensibilidad".
Recuerdos que me hacen encontrar el sentido y saber que mis actos y mis palabras merecen la pena. Que un "te quiero" sea o no correspondido, es una muestra de cariño y respeto. Que los errores no son fallos, son aprendizaje. Que los imprevistos tiene sus riesgos, pero son necesarios, y que una simple caja puede detener el tiempo.
Que las cosas deben ser bonitas, que es una palabra que se usa con escaso rigor.

Sumergida entre montañas de papel. Encontrando mi lugar. Buscándole el sentido a todo este caos.
Pero guardando recuerdos en mis cajas.

martes, 2 de julio de 2013

Emociones reales.

"Ya casi no quedan sorpresas de verdad, y supongo que por ello tampoco emociones reales en forma de respuestas. Y quizá por ello cuando te encuentras con una, te fascina tanto..." (Albert Espinosa)

Observo a la gente desde lejos. Están relajados, pensativos,...como si se encontraran en otro mundo. Sentada en un tren, de vuelta a casa. Todos son desconocidos. Escuchan música, leen, miran a través de la ventana pensativos, duermen,... Y yo mientras observo... Me fijo en reacciones, gestos...
Solo noto que el tiempo, transcurre a mi alrededor. Que cada uno reflexiona sobre su vida, o simplemente deja la mente en blanco...
Se dice que la vida es como un viaje en tren, con pasajeros, estaciones, billetes de ida y vuelta,... Trenes, que o los cojes a tiempo o no vuelven...
No nos conocemos...
Pero noto que me miran...
Apenas nos hemos visto y ya parece que nos conocemos. Dos desconocidos que conectan. Una sensación extraña se apodera de mi. Una mirada, y ambos sonreímos. Suficiente para saber que algo te ha marcado...
Comienzo a fijarme en detalles, sus manos, sus ojos, su sonrisa... Y todo me parece familiar sin haberlo visto antes...
Me miró, y volví a sentir aquello tan extraño que nos unía...
En apenas unos segundos te encuentras hablando de tu vida con un extraño. Te sientes cómoda. Sentimientos que tardarías tiempo en encontrar, te inundan al contemplarle, al mirarle, al hablarle...
No sé porque había aquella inexplicable magia entre nosotros... No nos habíamos besado... Ni habíamos hablado de nada excesivamente importante...
Caminos destinados a cruzarse...

He sido muy puntual en mis viajes, he comprobado por activa y pasiva los destinos, y dado mil vueltas a los horarios. Y aun así, siempre elegí rápido y fácil, "aquí, aquí mismo me vale".
Reconozco que quizá por eso, en mas de una ocasión dejé escapar trenes que me habrían hecho ser de otra forma, ni mejor ni peor, pero distinta...
Puse el cartel de "ocupada" cuando más vacía estaba, y me negué a arrancar cuando mas necesitaba escapar. Reconozco que huí cuando debería haberme quedado mas tiempo, que bajé a viajeros injustamente, y que injustamente recibí a muchos otros.
Pero en cada tren aprendí algo nuevo, sentí algo diferente y encontré miradas que no buscaba.

No se si creer en el destino o no, pero la vida me ha hecho entender que nadie entra en nuestras vidas por casualidad...
Solo es cuestión de tiempo que todo suceda, si de verdad tiene que suceder... Si de verdad, es real...

Por todos esos trenes en los que monté. Por toda la gente que conocí en cada destino. Por esas conversaciones sin sentido para el resto, pero con gran significado para nosotros.

Como me dijo no hace mucho una persona: "Los detalles que pocos ven, son los que hacen reconocer a la buena gente." ;-)

sábado, 1 de junio de 2013

Dejarse llevar...

A veces un instante, marca un momento.
A veces una sonrisa entra en tu cabeza y da vueltas sin parar.
A veces no hacen falta palabras.
A veces, simplemente sentimos...

Y sentimos porque nos gusta. Llega esa persona que marca cada instante, que no sale de tu cabeza, con la que simplemente una mirada te pone nerviosa y ries... ¿Especial?, ¿Diferente?, ¿Magico?... Llámalo X, pero importante al fin y al cabo.
Pero al entrar en juego los sentimientos, todo es impredecible... Pequeños gestos, que remueven y te desconciertan. Inseguridad. Alegría. Incertidumbre. Nerviosismo... Miedo y felicidad. Mezcla de sentimientos. Es el momento en que se mezcla la razón y el corazón. Y es ahí donde comienza la batalla... Batalla entre lo que sabes y sientes... ¿Pensar o dejarte llevar...?
Me apetece no dejar de mirarte. Me apetece abrazarte. Me apetece no parar de reír. Me apetece besarte.
Me apetece...pero no lo hago...
No lo hago por miedo. Por miedo al rechazo. Por miedo a un "no".
No lo hago por pensar demasiado... pero debes se saber que me apetece.

"Déjate llevar..., solo tienes que seguirme, yo dirijo..."
Es en ese mismo instante, cuando un cosquilleo recorre todo tu cuerpo, y notas esa sensación extraña. Eso que es tan parecido al miedo de tirarse al vacío, pero que está tan cerca de la felicidad, que asusta...
Asusta no saber si es la pasión del momento, si estás sintiendo de verdad o solo es sexualidad...
Da pánico empezar a sentir mas de la cuenta.
Pensar,  a veces nos salva del fracaso...de tirarnos a piscinas sin agua...de caer sin necesidad... Pero también nos hace no dar ese paso necesario para comenzar algo...nos impide a veces simplemente sentir...
A veces escribimos la historia antes de empezarla...
Quiero vivir sin ese miedo. Quiero no pensar y tirarme de vez en cuando al vacío. Quiero sentir sin tapujos. Quiero hacer lo que me apetezca...

Solo dejarte llevar... ¿Facil?, ¿Dificil?... Creo que impredecible...pero prueba, déjate llevar!
Porque lo de ayer ya no va a volver...pero todavía me quedan esperanzas en el mañana... Hoy voy a salir a buscarte, sin que haya nada que jugarse...
Ven vamos a bailar...

domingo, 24 de marzo de 2013

Mirar a través de la oscuridad.

Cierra los ojos y mira la oscuridad.
Aunque estoy tumbada y quieta en el suelo, me siento colgada del punto más alto que puedas imaginar...
Ahora sé que detrás de la pantalla de los ojos cerrados, hay color. Destellos azules, amarillos, blancos, rojos,...motean mi oscuridad.
Pero me niego a abrir los ojos...

Deprisa, deprisa, deprisa... Siempre con prisas, nunca vamos sobrados de tiempo. Siempre tratando de llegar a algún lugar. Podría haberme demorado todo el tiempo del mundo en cada uno de estos peldaños...pero siempre vamos con prisa.
No tengo ganas de resistir más y tengo ganas de decirlo.
No estoy bien, y esa verdad está mirándome ahora a la cara...
Me duele, y me asusta a la vez.
Pero cierro los ojos y miro la oscuridad.
No quiero ver, por ahora no...

He logrado dejar de caer, pero todavía no he aterrizado. Me siento relajada. Cada vez mejor. Estoy haciendo equilibrios sobre la nada, estoy flotando mientras me veo obligada a tomar decisiones... A veces, las situaciones nos superan...pero siempre está esa o esas personas que tienen las perfectas palabras de aliento para hacer que veas mas allá de lo negativo. Aquellos que nunca fallan y siempre están.
Y entonces, soy capaz de abrir los ojos...
Mi mente a pasado de estar aturdida, a sentir mucho...
Hay algo desconcertante y extraño en que te obliguen a mirarte a ti misma y lo que tienes, cuando tu misma no estás dispuesta a aceptarlo. Cuando ese algo es real y no puedes salir huyendo...
Poco a poco la claridad llega.
Poco a poco todo se disipa....solo es cuestión de tiempo y paciencia.
Todo queda en el pasado. Momento que te hizo ser mas fuerte y valiente.
Ya se ve la luz...
Y cuando la alcanzas, te deslumbras.
No puedes evitar volver a cerrar los ojos y ver la oscuridad... Pero esta vez, todo pasó...y sé que el camino sigue. Que solo a sido una pausa momentánea. Esta vez, abro los ojos consciente de querer hacerlo.
Y de nuevo aparece esa sonrisa en medio de la oscuridad. Te he echado de menos.
Vuelven todas mis sensaciones. Vuelven las ganas de seguir caminando.
Conocer, sentir, respirar, andar,...Vivir.

La oscuridad no es tristeza. La oscuridad es solo la luz que no vemos. Es el momento de tranquilidad y reflexión que necesitamos en ciertas ocasiones.
Es el color que nos hace conseguir la fuerza que necesitamos para seguir nuestro camino.

Deslumbrate con la cantidad de cosas que puedes descubrir del negro.
Por eso,...cierra los ojos y mira la oscuridad.

**
Por alguna extraña razón, seguimos hablando...
Por alguna extraña razón, nos hacemos sonreír y nos cuidamos en la distancia...
Por alguna extraña razón, nos conocemos sin conocernos... ;-)

jueves, 31 de enero de 2013

Un viaje de sonrisas :-)

Un destino caribeño...
35 personas...
Enfermer@s e Ingenier@s de Caminos.
Muchas ganas de disfrutar...
Tiene pinta de un cockteil molotof...pues lo fue...

Es cierto, que recuerdo esta experiencia como "el viaje de mi vida", y que cuando pienso en aquellos días, aun me envuelve la embriagadora sensación que proporciona no sentir ataduras ni peajes, la confianza absoluta en uno mismo y en el futuro que se quiere conquistas, y que una sonrisa enorme aparece en mi cara... 
Es cierto, que ha cambiado algo en mi...
Es cierto, que cuando recuerdo este viaje, lo que siento es simplemente....felicidad.

¡El mundo no ha conocido a loc@s tan maravillosos!

Como en tan solo 8 días, se puede disfrutar tanto con tan poco y ver el mundo con otros ojos...
Como solo una semana, puede marcarte para el resto de tu vida...
El paraíso existe, y doy fe de ello.

Solo con oír algún de nuestras canciones, me vienen a la mente aquellos días de recorrido por Tulum, Chichen-Itza, Isla Mujeres,... los interminables viajes en autobús, los bailes en la piscina, escobas y puertas rotas, y las noches de locura e insomnio.
Solo con una mirada, sonreímos al recordar aquellas tardes de canciones, la lista de cócteles, Chelas helodias de trago, días y noches de playa, Palazzio y Coco-Bongo jejejeje
Porque estos viajes son "turísticos" en apariencia, pero que lo que de verdad ocurre en ellos, es que se fraguan lazos de amistad y se comparten multitud de anécdotas y vivencias. La sensacion de libertad y el estar lejos de casa, en un lugar paradisiaco, hacen que esta experiencia forme parte de tu vida para siempre.
Nunca imaginé un viaje de tal calibre.
Nunca pensé que de este viaje, saldría una gran familia. Reforzando amistades que ya existían, y atando otras nuevas.
Porque si solo hubiera faltado uno de vosotros, esto no hubiera sido igual.
Porque cada uno, habéis hecho que esto sea inolvidable, irrepetible y maravilloso.
Gracias a todos por una semana que no se puede definir, solo se puede sentir. Y siento que ha marcado un antes y un después para todos. Y solo con mirarnos, sabemos lo que significó. :-)

Y gracias sobre todo, a esas personas que han vivido junto a mi una experiencias mas, de estos cuatro años de carrera. A mis percaleras. Una mas, de las miles que han sido y de las miles que nos quedan.
No hubiera podido ser de otra manera, teníamos que estar allí.
Teníamos que aprovecharlo al máximo. Teníamos que liarla...y así ha sido.
Solo miles de gracias, por aparecer, por estar y por continuar.

No solo ha sido la experiencia de mi vida, también ha sido la chispa que ha encendido la mecha. Ha sido un viaje de sonrisas. Ha sido algo especial!
Trato de seguir  haciendo las cosas bien. Me levanto cada día como si fuese el capitulo de una nueva serie. A ver que pasa hoy! Capitulo a capitulo se va construyendo la vida.
Hemos vivido cada momento con total intensidad, y a causa de esa totalidad e intensidad, nuestra vida se ha convertido en una hermosa vivencia llena de locura y risa.
Mas feliz. Mas positiva. Mas relinda. Mas mejor.

Para mi ser autentica significa respetar en cada momento lo que siento, ser sincera con mi mundo interior y mostrarme a los demás sin mascaras, significa ser libre y feliz.

lunes, 7 de enero de 2013

Solo unos niños...

Escribirte sin que lo entiendas... Escribirte sin que lo sepas... Escribirte a ti.
Ordenando mis historias, apareció tu imagen. Reorganizando mis trastos, apareció una nota...
Guardando momentos pasados...

Nos encontramos...solo eramos unos niños.
Fuimos cómplices de una historia loca, única, nuestra.
Eramos dos fugitivos, escondidos del mundo. Eramos dos locos por pasar un momento juntos. El deseo se sentía. Miradas eternas. Palabras con señales. Cartas interminables.
Instantes especiales. Encuentros únicos.
Y cuando todo parecía avanzar, se derrumba. Historias. Mal entendidos. Rumores. Engaños.

Solo eramos unos niños...

No supe mas de ti. No quise saber mas de ti. No quisiste saber mas de mi.
Dos críos actuando como dos amantes. Lo que fue nuestro, pasó a ser de nadie.
Me alejé... Te alejaste... Nos alejamos...
Y pasó el tiempo... Pasaron los años...
Demasiado sin hablarnos.

El tiempo nos puso en el mismo lugar y a la misma hora.
Nuestros ojos se encuentran. Una sonrisa tímida aparece en tu rostro. Y mi corazón da un vuelco. Nos saludamos como si nada. Como si el tiempo no hubiera pasado por nosotros. Como si solo hubiera pasado un día, en vez de 10 años.
Hemos cambiado. Hemos vivido. Hemos hecho nuestra vida por separado. Mas altos, mas maduros, mas adultos... pero como cuando eramos dos críos, sé que nos volvimos a encontrar.
Que cada saludo tiene un significado. Que cada sonrisa al cruzarnos es nuestra... Porque te miro y te veo como si fuera el primer día. Veo algo especial, que no se puede describir. Veo que, a pesar de los años y los acontecimientos, queda una pizca de esa llama, que algún día surgió en nuestra niñez. Sigo viendo atracción, deseo...ganas de escondernos.

Pero guardamos silencio.
Que nadie mas lo sepa.
Que esas décimas de segundo, sean solo nuestras.

Y ya mas consciente de los sentimientos, me sobran las ganas de besarte, de tenerte y vivir el presente. Me sobran las ganas de mirarte, y contemplar esa sonrisa que tanto me gusta. Me sobran las ganas...
No quiero nuevas historias. No quiero que nos perdamos de nuevo. Solo quiero que sigas siendo especial. Solo quiero que sigamos siendo unos niños...

No siempre es el momento adecuado. No siempre todo se pone a tu favor. A veces vemos las cosas tan claras que nos da miedo... otras veces, la vida nos pone tantos obstáculos que nos aterroriza.
Ni fue, ni ha sido, ni será nuestro momento.
Pero sé que fuimos y sé que seremos.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Perfectamente imperfecta.

Hablamos con voces susurrantes, para no despertar a nuestros recuerdos, las cosas que hemos hecho y las que seguiremos haciendo, por miedo a romper el circulo.
Una hoja en blanco...
Da igual con que tinta escriba, si escribo entre lineas o no.
Da igual el principio, el argumento, el nudo, el idioma, lo que me deje en el tintero...
Da igual que lo diga en una pagina todo o que escriba 3000 paginas donde no diga nada... Se pueden cambiar los personajes, los protagonistas, los lugares, la portada,...da igual que todo sea totalmente diferente...siempre habra algo que nunca va a cambiar...

Pero entonces, escucho el silencio...y desaparecen todos mis miedos, y me siento segura.
Son instantes. Instantes que te hacen subir a lo mas alto, viniendo de los mas bajo.
Termino encontrándome a mi misma, cuando menos me busco...
En algún momento de nuestra vida lo ponemos todo en duda. Dudamos de quienes somos. Dudamos de que hacemos. Dudamos de a donde vamos... 
Mi vida cambia constantemente. Yo cambio constantemente. A veces podemos controlar aquello que nos pasa. Otras veces no tenemos la opción de abrir o cerrar la puerta de esos acontecimientos.
Me encanta encontrarme... Sencillamente porque esa extraña que me devuelve el reflejo en el espejo, es mas que una imagen.
Yo soy. Soy consciente de que soy, y existo. Y esa consciencia define mi ser. Yo soy la que soy. Soy perfectamente imperfecta. 
Mis amistades, mis escrituras, mis estudios, mis aficiones, mis acciones y mis experiencias determinan lo que soy. Y aunque a veces me pierda, siempre termino encontrándome. Y me gusta lo que encuentro. 
Me gusta encontrar unas cuidadas pintas descuidadas.
Júzgame. Júzgame por las cosas que hago. Juzga mi vida, ya sea porque no pillas mi manera de vestir, mi peinado o mi manera de ser. Juzgame...el problema es tuyo, no mio.
A veces la simple luz del sol es para mi una razón de ser. En cambio, otras veces, necesito una buena razón y alguna obligación para abrir los ojos y empezar el día. Hay días que me fijo en cada detalle que nos regala la vida, y otros días estoy absorbida por una nube de negativismo. 
Soy un mar de contradicciones. Soy débil y fuerte. Soy blanco, negro, gris, azul, rojo, amarillo... Soy luz y sombra. Soy la noche y el día. Soy ruido y silencio.
Soy yo: nací siendo perfectamente imperfecta.

Acuerdate de sonreír!

miércoles, 22 de agosto de 2012

Reinventarme y deshacerme.

Me he empezado a fijar en los bancos, en los bares, en las calles, en los corazones... he empezado a pensar en aquellos lugares en los que estuve.
Puede que ya haya estado aquí, sin enterarme.
Puede que no te haya encontrado aun...o puede que te haya encontrado y te haya dejado escapar...

Hay tiempo en los que cuesta un poco mas encontrarse en el camino.
Historias de las que cuesta mas olvidarse.
Personas que son mas dificiles de apartar.
Finales que no nos hubiera gustado que llegaran nunca.
Lazos, como tu y como yo, que se desatan. Que dejan herida. Cuerdas, que de tanto estirarlas, se rompen. Demasiadas idas y venidas.
No duele que se acabe, duele echar de menos. Me equivoqué... Perdí...y lo peor es que no me di cuenta hasta que ocurrió.
Es difícil decir adiós. Es difícil mirar el pasado. Es difícil pasar por tu lado. Es difícil el silencio, el vacío, la indiferencia... Complicado y a veces, hasta doloroso. Quizás no hicimos bien las cosas o quizás no era el momento, o simplemente todo tenia que ocurrir sin mas.
Caminos que se bifurcan, que cambian de sentido o que desaparecen. Caminos que por mucho que nos esforcemos en seguir, no son para nosotros, llegando a su fin... Todo cambia, y lo que parecía interminable...se acaba. Y todos esos años, quedan en el olvido.
Solo son caminos distintos.
Somos tan complicados, como maravillosos. 
Sentada en la arena, respirando el aire fresco, no hay gente, dejo libre la imaginación...repaso mi vida. Ha pasado demasiado tiempo, pero me es inevitable no recordar, y no querer que nada hubiera pasado. Ahora somos dos extraños...pero aunque siga pasando el tiempo, sigue doliendo.
Sé que la solución no esta en intentar restaurar lo que pudo haber sido y no fue...sino en aceptar lo que ocurrió. Todo pasó y forma parte del pasado.
Hay que caer para aprender, y recuperarse de la caída para ilusionarse con otra historia.

Decido descalzarme y pisar sin barreras. La arena esta fría. El sol se esconde. Ando sin que nada me moleste. Quiero sentir cada paso que doy, quiero sentir que este es mi camino. Pisar. Correr. Saltar. Pararme. Hacerlo mio. Reinventarme y deshacerme.

Hoy saldré a buscarte, sin jugarme nada. No me des plantón. Te he hecho un hueco, y tengo muchas cosas que contarte. Quiero volver a ilusionarme.
Y si me vuelvo a equivocar, me volveré a levantar. Pediré perdón y seguiré mi camino.

sábado, 23 de junio de 2012

No es casualidad, tenia que pasar (AEEE)

Todo empezó un día cualquiera, de un mes cualquiera, en un momento cualquiera... pero vosotros no erais cualquiera....
Dicen que quien tiene un amigo, tiene un tesoro... Y si, de repente... ¿te encuentras una Asociación llena de tesoros...? ¿Entonces tienes un cofre de diamantes?. Si. Yo lo tengo.
De la noche a la mañana, encontré uno.
Llegue a un lugar que no conocía, con gente que no conocía,...y en segundos, todo era familiar. Entonces encontré ese cofre de diamantes. Y al abrirlo descubrí infinidad de sonrisas.
No fue casualidad, nos teníamos que conocer. Tenia que pasar. Pasasteis de ser extraños, a amistades que solo se consiguen con el paso de los años, con el record de conseguirlo en días. Compañía con la que no hay secretos, donde no te juzgan, que se preocupan y se ocupan de tu bienestar, donde no te permiten sentirte sola y en la debilidad te fortalecen sin aprovecharse de ti. Además, te detienen en las caídas, intuyen tus sentimientos, tus deseos, tus necesidades, y procuran remediarlos aun sin que tu te des cuenta.
Sois confianza, sinceridad, diversión, sonrisas, aprendizaje. Sois grandes. Rodeada de personas que te quieren por como eres, que te valoran por ser tu misma. Y que a pesar de la distancia, esos valores no cesan.

Porque que te saquen una carcajada cuando mas lo necesitas estando a cientos de kilómetros, no tiene precio.Y cuando menos te lo esperan aparecen, recorriéndose media España, solo para estar una horas juntos. Cualquier escusa es buena para reunirnos y con ello marcar otro momento inolvidable.Y tal vez, no estemos todos los días juntos, pero sabes que si los necesitas, estarán ahí. Porque tiene tiempo para ti, aun no teniéndolo.
Felicidad es sentir que te sobra todo cuando están cerca. Es sentirte plena simplemente con su compañía. Es no parar de sonreír.

Os quiero, os necesito y os valoro, a cada uno de vosotros. Y no cambiara ni un solo momento, ni una sola broma, ni un solo hielo, ni una sola copa jejej
Es raro, tener ganas de escribir, pero sentir tantas cosas cuando pienso en vosotros, que no se que poner. Es difícil hablar de los sentimientos. Es imposible plasmar lo que siento. No hay una sola palabra para definirlo. :-)
Sin duda, no me equivoque de carrera, ni de hacer aquel viaje para descubrir que era la AEEE. Adorar nuestra profesión, y aprender de todos los que nos rodean. Y seguir siendo cada día mejores personas y mejores profesionales, para dar unos cuidados de primera calidad. Sin duda, teníamos que ser enfermeros (y algunos adoptados jeje).

Existen personas en nuestras vidas, que nos hacen felices por la simple casualidad, de haberse cruzado en nuestro camino. Sin duda, desde que os cruzasteis, soy mucho mas feliz.
Porque sin vosotros me sentiría perdida, en un mundo que cambia cada día.
Gracias, por hacer que cada día, crezca un poco mas como persona, gracias por cada instante, gracias por hacer que me sienta feliz.
Y si me preguntan, quienes sois, siempre diré, que una de las mejores cosas que me han pasado, a parte de unos borrachos jejej.

domingo, 15 de abril de 2012

Silencios, sin palabras!


¿Como explicas algo, que ni tu misma puedes entender?

Los cambios pueden ser tan constantes, que no veras la diferencia hasta que sea obvia... O tan lentos, que tu vida no sabrás si es mejor o peor...hasta que lo sea... Puedes cambiarlo todo y ser alguien diferente en un instante...
Revolución de sensaciones. Descontrol de humores. Instantes con emociones tan diferentes como únicas. Sin entender y sin saber explicarlo, solo un inmenso caos...
Un día. Un día en el que odiar y querer al mundo a la vez. Para pensar en esas cosas que dejo en un rincón solo por si acaso... Un día para llenar mis pulmones de aire fresco, respirar muy profundo y prepararme para seguir igual o para cambiar... Un día lejos de la rutina, lejos de todo. Un día de locura. Un día sin nada y con todo.
Nunca se hacia donde voy...
Solo se que una sonrisa robada por alguien, en el momento justo, puede salvar un mal día. Que un abrazo o una palabra, puede cambiar el momento. Que una mirada puede hacerte sentir tanto o mas que cualquier otro gesto. Que las cosas también pueden estar destinadas a salir bien.
El destino determina quien entra en tu vida, pero tú decides quien se queda!
Tener varios caminos, y no saber cual elegir por que no sabes cual es el correcto...porque, que sea el correcto, no significa que no tenga piedras con las que tropezar. No significa que no tenga consecuencias...solo que sera algo mas fácil...
Quiero la música muy alta, más, mucho más alta. Necesito algo con lo que llenar mi cabeza. Algo que no sean sueños de esos tontos. Bailar toda la noche. Olvidar. Cantar. Sentir. Quiero gritar, gritar muy fuerte, hasta quedar afónica. Quiero correr, sin pensar, quiero correr hasta quedar tirada en el suelo, mirando el cielo, sin aliento. Deshacerme de todos los recuerdos que voy dejando en las paredes de la habitación, o en cajitas de cartón que a veces me da miedo abrir.
Quiero sentir esa sensacion de miedo y a la vez euforia. Como si del despegue de un cohete se tratara. Tengo ganas de vivir el momento, me lleve donde me lleve...
Querer, sonreír, comprender, aliviar, entender,...conociendo el significado. Reforzando lo que quiero y deseo ser, o al menos lo que pretendo. Sin saber a donde voy, pero intentando ir al lugar que me corresponde.
Silencios sin palabras...